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Habilidades blandas, una nueva mirada

Habilidades blandas, una nueva mirada

Por Mariel Chichisola.

No es noticia que los ámbitos laborales se complejizan y que el mercado es cada vez más competitivo. Sí es noticia que, en este contexto, donde la información está a un click de distancia y los profesionales cuentan con estudios cada vez más específicos, hemos tenido que virar y revalorizar algo tan básico como esencial:

El ‘’cómo’’ somos con el otro, cómo nos comunicamos y cómo nos vinculamos. Cosas básicas pasaron a ser esenciales y cumplen un rol fundamental, incluso a la hora de contratar un candidato, pudiendo doblar la balanza a su favor por sobre otro aspirante con mejor formación académica.

La conocida red profesional LinkedIn®[1] realizó un estudio sobre habilidades blandas, publicado en el Talent Blog de LinkedIn, en el que entrevistó a 291 directores de recursos humanos de Estados Unidos de América. La conclusión a la que llegó es que es fácil encontrar personas con conocimientos y habilidades en sus áreas de expertise, pero es difícil encontrar personas con las habilidades blandas o sociales necesarias para sus puestos laborales.

Según una investigación de la Universidad de Harvard[2], publicada en el sitio web NationalSoftskills.org, el 85 % del éxito en el desempeño de un profesional se debe al buen desarrollo de sus habilidades blandas y personales.

Dichas habilidades blandas tienen un lugar preponderante en los equipos y es un elemento decisivo a la hora de seleccionar candidatos, siendo prácticamente instantáneo su impacto: el trabajo diario de los equipos internos fluye en un excelente clima laboral, se observa una mejor relación con nuestros clientes, un mejor servicio y mejores resultados.

Si a un equipo de profesionales calificados, con sólida experiencia, le sumamos un alto nivel de inteligencia emocional, el equipo tiene el éxito asegurado. La inteligencia emocional hoy es una herramienta fundamental en todo trabajo. Somos seres sociales, debemos comunicarnos, trabajar en equipo y, como abogados, debemos entender al cliente, su negocio, lo que busca de nosotros, haciéndolo sentir –de algún modo es así– que somos socios en su cometido.

A fin de profundizar nuestras fortalezas en estos nuevos requerimientos del mercado, en Ojam Bullrich Flanzbaum hemos implementado un programa de entrenamiento y capacitaciones que ponen foco en el trabajo en equipo, oratoria, negociación, comunicación y marketing, venta y liderazgo responsable junto a una serie de actividades internas tendientes a fortalecer los vínculos de los equipos de trabajo y mejorar nuestros procesos.

Hoy ya no podemos separar el abogado técnico del abogado con perfil comercial, hoy todos debemos tener una mirada comercial de nuestro negocio, considerarnos una empresa prestadora de servicios y aplicar toda nuestra inteligencia emocional y habilidades blandas para hacernos ver y marcar la diferencia. El mundo cambió, nuestra profesión cambió. Necesitamos trabajar en equipo, tener un pensamiento crítico, ser creativos, tener una mirada multidisciplinaria, generar sinergia con el entorno para generar nuevas oportunidades.

En la vorágine en la que vivimos, con nuevos paradigmas a los cuales adaptarnos a diario, a veces necesitamos ‘’desaprender’’,  poder soltar aquellas formas con las que venimos trabajando hace años y dejarnos sorprender por nuevas miradas, por nuevos métodos. Para poder ‘’desaprender’’ también necesitamos de habilidades blandas, necesitamos ser capaces de aceptar los cambios, adaptarnos a ellos y sumar en el proceso.

Estoy convencida de que las habilidades blandas pueden desarrollarse y mejorarse por medio de capacitaciones y diferentes actividades y ejercicios; sin embargo algunas son más fáciles de desarrollar que otras. Considero que algunas soft skills, tales como la buena predisposición, la empatía y el optimismo requieren una base innata que es muy difícil adquirir con dinámicas organizadas. Por ello, hay que poner especial foco en estos aspectos cuando se va a sumar una persona al equipo de trabajo.

Evidentemente, las habilidades blandas han llegado para quedarse y los estudios jurídicos no están exentos de esta tendencia. Quien no se suba a este tren y comience un proceso de revalorización, ponderando este tipo de competencias personales, quizás pierda oportunidades que de otra manera podría capitalizar.

Para más información contactarse con: mchichisola@ojambf.com.


[1] https://www.linkedin.com/business/talent/blog/talent-strategy/most-indemand-soft-skills

[2] https://www.nationalsoftskills.org/the-soft-skills-disconnect/

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